Nadie duda de lo peligrosas que son las plagas de insectos que afectan la madera y los graves daños que pueden causar. Las dos más conocidas e importantes son las termitas y la carcoma. Plagas que, en muchas ocasiones, son difíciles de detectar a simple vista. Por lo tanto, es fundamental contactar con una empresa especializada en tratamientos de madera.

Las plagas de insectos más comunes que pueden afectar la madera son, sin duda, las termitas y la carcoma. Y podemos encontrarlas en cualquier tipo de madera. Tras realizar tratamientos en muebles, obras de arte, todo tipo de estructuras, vigas o marcos de puertas y ventanas, es frecuente verlas destruir bibliotecas por completo.

Las termitas se consideran insectos sociales, ya que viven en colonias. Se mueven y viven bajo tierra; por lo que su detección temprana es muy difícil. Se alimentan principalmente de celulosa de la madera, aunque no viven en ella. Por eso se convierten en un verdadero problema, ya que pueden dañar estructuras esenciales sin ser detectados. A pesar de su importantísimo papel en el medio ambiente (descomponen plantas y árboles muertos y favorecen así el terreno), se convierten en un problema cuando dañan nuestros espacios.

Prevención y tratamiento de la plaga de Termitas:

Naturalmente,  cada especie requiere un tratamiento determinado, como ocurre con la carcoma, teniendo en cuenta, por tanto, también la superficie a tratar. Gases inertes, calor, frío, radiación, biocidas inyectados o en cebo. El equipo de especialistas de FitoStinger le ofrecerá la opción más adecuada. Se realizará una inspección previa a cada tratamiento para determinar el tipo de especie, las medidas a tomar y los daños ocasionados.

Características de las termitas:

Las termitas son una de las plagas más agresivas y peligrosas por los daños que pueden causar. Cavan galerías que obstruyen la entrada, por lo que a menudo es difícil saber si están dentro. Son xilófagos que se alimentan de maderas NO vivas como las estructuras (vigas, columnas, marcos, etc.) Esto implica peligros latentes, ya que su presencia no suele detectarse hasta que los daños son considerables.

¿Cómo identificar la presencia de Termitas?

1.- Madera, aglomerados, elementos de cartón y otros con celulosa que presenten daños visibles.
2.- Presencia de insectos alados, similares a las hormigas con alas. Son las termitas que salen al exterior durante su fase reproductiva.
3.- Ondulaciones en la pintura de puertas y/o ventanas.
4.- Madera que suena hueca o se rompe con facilidad.
5.- Presencia de una especie de tubos o chimeneas, similares a estalactitas y hechas de barro.
6.- Tubos de barro a modo de túneles, que se construyen en zonas a veces visibles.
 
 

Tipos de termitas:

  • Termitas subterráneas (Reticulitermes spp.)

    De cabeza marrón y cuerpo blanco, mide de 5 a 10 mm de largo. Las reinas pueden poner miles de huevos al día. Las obreras construyen sus nidos en el suelo, donde dependen principalmente de la humedad para sobrevivir.

  • Termita de madera húmeda (Kalotermes flavicollis)

    De color marrón oscuro y de 5 a 10 mm de largo, estos insectos xilófagos viven en termiteros comunes, donde puede haber hasta varios millones de termitas. Se alimentan de madera en estado de descomposición.

  • Termita de madera seca (Cryptotermes brevis)

    Su color es marrón blanquecino y son los más grandes, midiendo entre 7 y 11 mm. Se alimentan de madera en todas direcciones. Con el tiempo, dejan el trozo de madera con una apariencia normal, pero, sin embargo, hueco. Las larvas se desarrollan como soldados, alados u obreras. La carcoma es un insecto del grupo de los xilófagos. Suele alimentarse de la madera de muebles, puertas y marcos. La causa del daño es la fase larvaria del escarabajo. La observación de agujeros indica que la larva ha abandonado la madera y se prepara para poner más huevos, aumentando así el daño.

    Prevención y tratamiento de la plaga de carcoma:

    Naturalmente,  cada especie requiere un tratamiento determinado,  teniendo en cuenta también la superficie a tratar. Gases inertes, calor, frío, radiación, biocidas inyectados o cebo. El equipo de especialistas de FitoStinger le ofrecerá la opción más adecuada. Se realizará una inspección previa a cada tratamiento para determinar el tipo de especie, las medidas a tomar y los daños ocasionados.

    Características de la carcoma:

    La carcoma es el nombre común que reciben las larvas de varias especies de coleópteros que perforan la madera no viva (vigas, muebles, artesonados, etc.), en la que construyen galerías y a la que dañan, como también ocurre con las termitas. Producen un polvo o aserrín característico, también llamado quera. Su vida en el extranjero, ya de adulto, dura unos días: pone sus huevos en una grieta y muere. Las larvas suelen tener un tono entre blanco y amarillo. Y en ese estado dañan la madera, construyendo túneles que les permiten alimentarse.

    ¿Cómo identificar la presencia de Carcoma?

    1.- Los clásicos y conocidos agujeros en la madera.
    2.- El polvo/aserrín cerca de la madera o sobre ella.
    3.- Grietas y aspecto envejecido de la madera.
    4.- Ruidos dentro de la madera.
    5.- Visualización directa de las larvas.
     

    Tipos de carcoma:

    • Carcoma perteneciente a la familia de los anóbidos

      Este tipo de carcoma se alimenta frecuentemente de madera seca o blanda (como el abeto o el pino); la forma más fácil de identificarlas es por su tamaño, que se sitúa entre los 0,6 y 1,2 centímetros.  En cuanto a su aspecto físico, cabe destacar que son ligeramente curvados y tienen pequeños pelos finos en la parte superior de su cuerpo (aunque debido a su tamaño, es casi imposible notar estos detalles a simple vista).  Su ciclo de vida puede ser de entre 2 y 5 años y pueden poner huevos incluso en caso de grietas en la madera. Por lo tanto, si se ve una carcoma de este tipo, es recomendable consultar a un experto en plagas, ya que en cuestión de meses pueden propagarse con gran capacidad, destruyendo todo a su paso.

    • Carcoma perteneciente a la familia Cerambicidae

      Más conocida como carcoma grande. La infestación de esta clase de carcoma es fácil de identificar, ya que suele dejar grandes agujeros en la madera, que pueden tener entre 6 y 10 mm de ancho. Además, es común encontrar un polvo muy fino (aserrín) en la zona afectada. Al hablar de su apariencia física, lo primero que cabe destacar es su tamaño, que puede oscilar entre 0,1 y 1,10 centímetros, lo que la hace más grande que muchos otros tipos de carcoma. Su forma suele ser alargada, de color crema (marrón claro) y su cabeza suele estar dentro del cuerpo, dejando solo visibles las mandíbulas (con las que dañan la madera).

      Pueden durar muchos años y tienen la capacidad de convertirse en grandes escarabajos que pueden medir entre 2 y 8 centímetros. Finalmente, suelen preferir la madera recién cortada y sin tratar (o mientras está siendo tratada). Sin embargo, pueden alimentarse fácilmente de cualquier madera, independientemente de si es dura o no (incluso se ha reportado que tienen la capacidad de penetrar la parte central de los árboles, que suele ser muy dura y resistente).

    • Carcoma perteneciente a la familia de los Lípidos

      La forma más fácil de identificar este tipo de carcoma es por el tipo de polvo que deja, que suele ser más fino que la propia harina. Además, suelen dejar pequeños agujeros en la madera que pueden medir entre 6 y 10 milímetros (este aspecto puede variar según el lugar y la madera en la que se encuentren).  Su apariencia física es bastante peculiar, ya que su cuerpo es blanco y su cabeza marrón oscuro (aunque a veces solo las mandíbulas son de este color). Por otro lado, son más grandes por delante que por detrás y tienen tres pares de patas. Tienen un período de desarrollo corto, ya que crecen en un periodo de 3 meses al año. Al alcanzar la madurez, se convierten en pequeños escarabajos que pueden medir hasta 7 milímetros.  No suelen consumir madera seca, ya que solo comen madera que tenga más de un 6% de humedad.

      Finalmente, suelen depositar sus huevos en los poros de distintas maderas, como: nogal, roble, fresno, encina, olmo; e incluso el bambú, que a pesar de ser considerado un arbusto, reúne todas las cualidades que esta carcoma necesita para vivir y desarrollarse plenamente.