Los factores clave para controlar el riesgo de Legionella y la enfermedad del legionario incluyen la gestión de la temperatura del agua, su edad y los niveles de desinfectante. Estos factores requieren la experiencia de Legionella Control Systems, una empresa de ingeniería especializada en el control de Legionella.

En cuanto a la gestión de la temperatura del agua, el control de Legionella es más óptimo en sistemas de agua con las siguientes temperaturas:

  • Almacenamiento de agua caliente: 140 °F mínimo
  • Distribución de agua caliente a 122 °F o más (tenga en cuenta que existe riesgo de quemaduras, por lo que se deben instalar válvulas mezcladoras termostáticas lo más cerca posible de las salidas)
  • Almacenamiento de agua fría: por debajo de 68 °F
  • Distribución de agua fría: Por debajo de 68 °F

Para que el control de Legionella sea más efectivo, un técnico calificado debe verificar, inspeccionar y limpiar periódicamente el sistema de acuerdo con el programa de manejo de Legionella .

Además, un técnico calificado debe:

  • Identificar las salidas centinela, aquellas salidas de agua más cercanas y más lejanas de cada punto de almacenamiento o fuente
  • Verifique las temperaturas de distribución mensualmente
  • Verifique las temperaturas del cilindro de almacenamiento de agua caliente cada mes
  • Verifique las temperaturas del tanque de agua fría cada seis meses o menos

Tenga en cuenta que el agua estancada (sin movimiento) puede favorecer la proliferación de Legionella. Por lo tanto, como parte de su plan de control de Legionella, su técnico o ingeniero especializado en Legionella debe:

  • Verificar la eliminación de tramos muertos o callejones sin salida en los sistemas de agua.
  • Limpie los enchufes, duchas, baños y grifos de bajo usos al menos una vez por semana
  • Limpie y elimine las incrustaciones de los cabezales y mangueras de la ducha al menos cada tres meses
  • Limpie periódicamente los tanques de almacenamiento de agua fría
  • Drene el agua de los cilindros de agua caliente para verificar si hay residuos o signos de corrosión.

Además, su equipo de control de Legionella diseñará sistemas para minimizar el crecimiento de Legionella a través de:

  • Mantener los sistemas de agua los más cortos y directos posibles
  • Aislar correctamente tuberías y tanques
  • Adquisición de materiales que no favorezcan el crecimiento de Legionella;
  • Equipamiento de tanques con tapas y mosquiteras, así como otros métodos para prevenir la contaminación
  • Analizar muestras de agua para detectar Legionella periódicamente con la frecuencia que determine su plan de gestión de control de Legionella

Según corresponda, su experto en control de Legionella puede emplear otros métodos, como tratamientos con cobre y plata, así como diversos tratamientos químicos con cloro y cloraminas. Tenga en cuenta que todos los tratamientos forman parte de un plan continuo, ya que un control adecuado de Legionella implica mantenimiento y monitoreo continuos.

Realice nuestra Evaluación de riesgo de Legionella de los CDC para obtener una descripción general rápida de su riesgo.