Control de plagas
El control de plagas implica la realización de una serie de procesos para eliminar, controlar y prevenir las infestaciones de plagas de insectos, ya sean rastreros, rastreros o voladores, como termitas, avispas, mosquitos, hormigas, pulgas, chinches, garrapatas, moscas, polillas, tijeretas, pececillos de plata o lepismas, etc., de un lugar específico. ast-pestcontrol realiza inspecciones personalizadas en cada instalación antes de aplicar el tratamiento adecuado para identificar el tipo de plaga y su grado de infestación. Una vez determinados estos factores, se establece un plan que determina la frecuencia, el método de trabajo y los productos necesarios.
Para realizar los tratamientos, se pueden utilizar diversos productos químicos, que pueden aplicarse mediante pulverización, nebulización, termonebulización, cebos en gel, cepillado y microondas, entre otros. Esto soluciona las molestias que estos insectos causan a muchas personas con herpetófobos.
Mantenimiento de control de plagas
Una vez eliminada la plaga, se recomienda extender los esfuerzos de control de plagas para realizar mantenimiento preventivo de las instalaciones.
Seguimiento del control de plagas
Seguimiento y monitoreo del control de plagas para verificar su efectividad. Esto es muy importante en el campo del control de plagas. Los técnicos de ast-pestcontrol, en cada visita, determinan el progreso de los tratamientos o alertan sobre posibles nuevas infestaciones. Para realizar la vigilancia se utilizan diferentes tipos de trampas de captura, según el tipo de plaga a controlar (cucarachas, avispas, moscas, escarabajos, polillas, etc.), combinadas con tipos de feromonas. Estas trampas también se pueden utilizar para tratamientos donde las infestaciones son leves.
¿Por qué es importante el control de plagas?
El control de plagas es fundamental para proteger la salud humana y animal, ya que previene la transmisión de enfermedades. Además, ayuda a preservar las propiedades y los alimentos, reduciendo los daños económicos y mejorando la calidad de vida al eliminar las molestias y los riesgos asociados a las infestaciones de insectos.
Si no se realiza un tratamiento de control de plagas, los daños podrían ser:
–Daños materiales: Los insectos pueden dañar estructuras, muebles, alimentos y otros bienes materiales, generando pérdidas económicas y afectando el medio ambiente.
–Daños a las personas: Las picaduras de insectos causan irritación, hinchazón y, en algunos casos, reacciones alérgicas.
–Transmisión de enfermedades: Los insectos pueden ser vectores de enfermedades graves que afectan tanto a personas como a animales, poniendo en riesgo su salud. Por ejemplo, la malaria se transmite por un mosquito.


















